✏ Capitulo Nº14: Highway to Hell
domingo, 4 de julio de 2010 @ 18:07
| Sofia |
Es increíble como el destino deja que pasen las cosas, después de unos segundos un mensajes repentino llego a mi celular interrumpiendo todo lo que era Lovegame de Lady Gaga, Daniel… es viejo y extra al ambiente del problema, me servirá realmente, pero… ahora como salgo de esta casa?
— ¡Aniiii saldré con Justin! – grito la Sheshi, terminando ya yo de secarme y vestirme, me maquille delicadamente y salí del baño. Allí aun estaba Sheshi maquillándose y dando vuelta MI clothet
— ¿Puedes llevarme al centro? – dije soltando mi pelo y tomando la secadora para poder secar así mi chasquilla, me miro seria y dijo
— ¿Para qué? – algo confundida, dejando el delineador de ojos y de puso delante mío para mirarme a los ojos
—Hay quiero ir a comprar nada mas – dije dándome media vuelta y sacando el alisador de su cajón empecé a alisarme la chasquilla dejándola un poco levantada, lo justo y precisa mire a Sheshi ya había terminado
— ¿Nos vamos? – dijo eufórica
—Si… pero no quiero que los chicos sepan así que vámonos no mas – me miro confundida y siguió mi paso sigiloso, mire hacia loso lados en el pasillo no había nada, mire hacia la escalera y debajo nadie, mire por la ventana de mi pieza devolviendo todo mi trayecto, y allí estaban jugando beisbol y algunos chicos en la piscina, tome la mano rápidamente de Sheshi y salimos rápido
—Disculpe señorita ¿dónde va?- dijo Alejandro el portero, nunca me cayó bien
—al centro, descuide volveré temprano – dudo de mi respuesta y nos dejo pasar, mire hacia atrás para confirmar que no venia nadie y nadie venia, Sheshi a la velocidad de la luz levanto el brazo para que el taxi se detuviese y allí estuvo rápidamente afuera, subimos y ella dio la dirección, me miro para saber a dónde iba y realmente no sabía dónde iba, pero… una llamadas me ayudaran
—Alo ¿Daniel?- dije algo nerviosa, mire a Sheshi y tomo su bolso se acomodo el cabello con el espejo al frente subo y retoco su brillo labial
—Sí, ¿con quién hablo? – dijo, si su voz raspada
—con Ana, la hija de – me interrumpió
—Si… aaa, te recuerdo, ¿qué pasa a que se debe tu llamada? – dijo, revise mientras que mi billetera vaya cargada de dinero… tengo, dinero chileno ¡FUCK!
— ¿Nos podemos juntar a hablar?- dije mostrándole mi situación a Sheshi, me miro y saco unos billetes de su billetera los introdujo en el mío y saco uno y lo miro con curiosidad
—Si obvio, ve a esta dirección: Volcán Osorno con los Notros, hay una plaza por aquí, es cerca de mi trabajo tu novio debe de saber dónde queda – reí irónicamente y el siguió intentando darme explicación por donde caminar, al fin y al cabo sabía que iba a estar como a tres cuadras de donde se juntaba Sheshi con Justin, pero a diferencia que ellos se juntaban en un auto y nosotros en una plaza. Rápidamente llegamos… nunca he salido de casa y he caminado con un desconocido por la calle en otro lugar que no sea mi ciudad, siempre hay una primera vez. Camine detenidamente y seguí los rastros que me dijo que debía pasar y había estaba la plaza, era un parque de madera bastante agradable, me tire en el pasto ya que no había nadie cerca y el cielo se encontraba despejado y con un sol radiante, saque mis gafas Ray-Ban y sentí una voz reconocible a distancia hablar
—Hooola – dijo como un chico normal y corriente como un joven, aunque tiene la edad de mi papá, me senté y lo salude él se recostó a mi lado y me dejo respirar un poco, necesitaba simplemente compañía
— ¿Qué paso? – dijo después de unos minutos
—Creo… que debo a empezar a contarte la historia – dije el relato trato de lo simple que fue la relación, as que nada… no se… es confuso, porque Nick simplemente me recibió y me tarto excelente y no sé, soy joven me confundo y el aun no responde
—Eee… ¿qué quieres que te diga? – dijo mirándome un poco más serio
—Ten confianza – dije sentándome y mirando el pasto y como por inercia empecé a arrancarlo
—Pero… lo conoces como hace una semana – dijo con una carcajada irónica
—pero es mi único refugio, el mejor que existe, sin papá ni mamá y pocos amigos – dije intentando buscar una respuesta, aun nada racional
—Eso crees, pero si te decepcionas… no puedes depender de él, eres chica pero madura – me dijo decidido
—Eso no niega que lo quiera – susurre
— ¡Exacto! no necesitas decirlo para sentirlo, simplemente, siéntelo – dijo satisfecho
—y si nunca lo digo, ¿es normal? – dije mirándolo aun dudosa
—ósea… tal vez, solo si quieres, cuando te venga – dijo ofreciéndome un varazo y se lo acepte con gusto, caí en sus brazos y su perfume era rico como el de Nick pero no era el mismo algo como… Fahrenheit
—Vamos es hora – me dijo interrumpiéndome de mi súper relajación, sentí como la tarde caía y la vi caer, entre a su coche y la conversación nunca falto algo como las 8 llegando a casa, ay estaba oscuro, pero comimos y nos divertimos, el me conto de mi padre que era un loco, que tal vez fue mi culpa que dejara la banda, la responsabilidad era un gran valor propio de él.
—Aquí estamos, la mansión Jonas, un gusto hablar con un usted damisela – dijo despidiéndose de mí, bese su mejilla y le sonreí peor antes de bajar dije
—Gracias – el me hiso señas con las manos y entre, hay de nuevo Alejandro
— ¿Puedo entrar? – le dije cambiando el ambiente
—Claro, te retaran – dijo murmurando, pase sin tomar en cuenta lo que dijo o pudo decir. Camine y allí estaba Elvis quien salude y entre, en el sillón se encontraba Nick afligido con su celular, me miro y camino enojado hacia mi
— ¿A dónde estás? – dijo demostrándome su celular, ¿GPS?, Fuck ¡MI celular!, busque en mi bolso, lo perdí, mire a Nick y me miro decepcionado e intente explicar pero un ataque de celos lo invadió y complico aun más la situación, tomo paso rápido a su pieza y yo le seguí antes de que el pueda cerrar su puerta dije
—Te quiero – cabizbaja.