✏ Capitulo N°26: ¿Has oído de ese amor profundo?
domingo, 4 de julio de 2010 @ 18:19
| Nick |
Que extraña escena, Joe cerca de Valeria le tomaba la mano y se le llevaba a otra parte y Sofí con Berni hablando algo, en medio del pasillo y yo parado allí, al lado de Sofía, pero de la nada ella grita
—PISCINA PISCINA PISCINA VAMOS A LA PISCINA – dijo Sofí saltando de un lado para el otro, tomo del brazo de Berni y se la llevo a su pieza
—Nick tu también – dijo sacando su cabeza por un segundo de su pieza, me mire y me fui a mi pieza. Tomé un short café cualquiera, el primero que tome, me puse una sudadera, tome mi vieja ficha y la puse en mi cuello, arregle mi cabello rápidamente y estaba listo, sin nada en los pies, estaba en mi casa.
Salí y baje, me encontré en el camino a mi papá con mamá hablando en la cocina, los mire y mi papá sonrió, seguí caminando y me encontré con el viejo ventanal que daba al patio y mire y aun no llegaba nadie, da igual.
Me tire rápidamente al agua, saque primero mi polera y la deje a un lado para poder refrescarme
—VISTE, no nos espero – oí decir de Berni, me di media vuelta. Venía Berni y más atrás Sofí, que llevaba un vestido color damasco, unas sandalias y su cabello tomado al costado, miró al cielo para después caer su mirada en mí y sonrió
— ¿Qué pasa Nick? ¡Despierta! - dijo Berni que dejaba sus cosas en una silla
—Nada no pasa nada – dije moviendo mi cabeza, me moví en el agua y nade hacia el borde
—Te ves hermosa – alcance a decir a Sofí ella se sonrojo al instante, se acerco a mí y me susurro al oído
—Tu también – y beso mi mejilla
—Ven a bañarte conmigo – le susurre mordiéndome el labio, ella sonrió y se paro. Bajo el cierre de su pequeño vestido y dejo ver su bikini color morado
—Voy y vuelvo – dijo Berni tomando su telfono y salio corriendo. Mire a Sofí y ella se acerco muy suavemente, se sentó en el borde y me paso sus manos para poder bajarla, la abrace y la baje lentamente, sentí el roce de su piel contra mi mientras bajaba, la tenía acorralada, solo mía.
—Esta exquisita el agua – dijo relamiendo sus labios y yo asentí
—Y la noche esta hermosa y estrellada – dijo desviando su vista en el cielo y yo aun la miraba
—Tu más – le dije, la apreté un poco más a mí, ella me miró y miró mis labios mientras yo intercambiaba la mirada entre sus ojos y sus labios hinchados. De apoco se acerco más y sentí como su nariz roso la mía
— ¡PISCINAZO! - gritaron al unísono Vale con Joe de la mano y se tiraron brutalmente al agua. Sofía se separo de mi para proteger su cara, hice una barrera para que no le pasara nada y la arrastre un poco al muro
—WUJU – gritó después Berni para tirarse al agua
Risas, locuras, juegos y más variaron hasta cuando la hora y el sueños nos espanto, Vale con Joe andaban muy tiernos de la mano y se aislaban de vez en cuando. Por nuestro lado con Sofí nos reímos mucho con Berni y al rato se nos acerco Kevo que traía los labios rojos e hinchados y MÁS que risueño de lo normal.
—Ya es hora de acostarnos – dijo Kevo saliendo de la piscina, Vale con Joe ya no estaban y Berni salió con Kevo
— ¿Quieres ir a dormir? - dijo Sofí montándose encima de mis hombros y abrazándome con sus brazos y piernas
— em...tu? - pregunté tomando su mano
—No – dijo risueña
—Mañana es sábado, quedemos otro rato más – dije intentando busca su mirada, ella bajo de mi espalda y salto a la baranda, me acerque a ella y ella se agacho para besarme aun más apegada, de apoco puso sus manos en mi cuello y tome sus caderas para acercarla más a mí. La apreté hacia mí, ella estaba totalmente aferrada a mí, de apoco empezó a besar mi mejilla y recorriendo mi cuello mientras sus uñas se enterraban en mi espalda
—DIJE A ACOSTARSE – gritó Kevo saliendo. Lo miramos y sonrió, me separe de ella y se dio dulcemente. Nos fuimos a acostar y en el camino nos encontramos con una rara sorpresa
Estaba Frankie cocinando y la cocina estaba que ardía, mire alrededor y nadie hacia nada, todo mirábamos, él se giraba y seguía friendo algo, revolvía algo más, revisaba el horno, era todo un ciclo.
— ¿qué onda eso? - preguntó Sofí, todos la miramos, nadie pronunciaba palabra
—COCINO ACASO NO VEN – Dijo Frankie algo alterado
| Sofía |
Nick me acerco a él y susurro en mi oído
—NUNCA pruebes la comida de Frankie, en serio – dijo serio, reí al instante y vi como Frankie y todo me miraban
— ¿Qué? - dije, Nick me llevo de la mano, lejos, donde nadie me miraba y donde el olor a quemado terminada
—Porque, pobrecito sino pruebo su comida va terminar todo acomplejado – dije entrando a mi pieza y Nick me acompaño
—Porque la última vez que cocino y Joe probo estuvo en cama por una semana y media – dijo en tono de risa
— ¿En serio? - pregunte
—Si – al mismo tiempo que Nick respondió mi celular sonó
— ¿Quién te llama a las 1 de la mañana? - dijo algo, ¿celoso? DIOS ¿parara algún día sus celos?
—No lo sé, veré – dije mirando a mi teléfono, era Sebastián el amigo de papá
— ¿Alo? – pregunté
—Sofía ha pasado algo – dijo una voz femenina
— ¿con quién hablo? - pregunté
—con Josefina una vieja amiga de tu papá – reconoció y dijo con la voz entrecortada – Sebastián se ha muerto debes venir a Chile a hacer unos trámites, te necesitamos acá sino una señora que llegó con la muerte de Sebastián vino a reclamar el dinero de tu padre no sabemos porque – dijo algo nerviosa
— ¿QUÉ? Me iré lo más pronto que pueda - dije. El caso es ¿quién es la señora? NI SIQUIERA SÉ SI TENGO ABOGADO
—Claro, por favor rápido, ya te dejo estoy hablando por el teléfono de Sebastián porque él se consiguió tu número de alguna forma, porque este no es el número de siempre – dijo algo molesta
—Si, es que lo perdí... bueno me iré pronto, debo hablar con la familia Jonas primero, Adiós Jose – dije
—Adiós Sofí – dijo terminando la llama. Mire a Nick y me miro asustado
— ¿Qué pasa? - me preguntó, tomé su mano y bajamos rápido por suerte Denise con Kevin estaban en el comedor
—Debo irme – dije agitada
— ¿Adónde? - preguntó Denise acercándose a mi
—A mi ciudad natal, Sebastián el abogado de mi padre se ha muerto y debo ir a hacer tramites por la herencia de mi padre – dije apretando mis labios
—Te acompaño – dijo Nick apretando mi mano
—Nicholas tú tienes que ir al colegio, yo te acompaño – dijo el tío Kevin que se acerco a apoyarme con su mano en mi hombro
—Pero... yo quiero ir con ella – reclamó Nick
—No Nicholas tú te quedas, además debemos tus empezar a planificar tu gira con tus hermanos – dijo Denise cortante
—Yo también querría que vayas Nick pero... tu mundo está acá y sería mejor que te quedes, debes estudiar, volveré pronto – dije apretando su mano, él me arrastro a él y me abrazo por la espalda
—No quiero extrañarte tanto – dijo susurrándome
—Yo tampoco, pero debo irme – dije besando su mejilla
—Sofía ya tengo pasajes, son para en tres horas más, ¿te parece? - dijo controlando su iPhone
—No hay problema, Nick acompáñame a hacer mi bolso – dije arrastrándolo con mi mano, dejamos a Denise y a Kevin hablando
—Yo te acompañaré – dijo tío Kevin antes de terminar de subir la escalera, lo mire y sonreí y seguimos el camino
—Voy a ir, yo voy a ir, quiero apoyarte, voy a ir – dijo impulsivo Nick
—No Nick, tú tienes que hacer muchas cosas aquí, yo confió en ti que te quedaras, ayudaras a Joe con Valeria y harás todo muy bien – dije tomando la primera ropa que encontraba y la ponía en una maleta
—Yo voy a ir – dijo decidido, empezó a tomar cosas mías y las puso en la maleta y corrió afuera. Corrí detrás suyo y en cada piso había un mueble con llaves, tomé la de la pieza de Nick y lo encerré
—Es por tu bien – dije gritando detrás de la puerta, termine de guardar mis cosas
— ¡ABREME! - escuche el gritó de Nick por última vez y me acerque a su pieza
—Nick te amo y te amo demasiado pero debes quedarte – dije apoyándome en la puerta
—Déjame seguirte – dijo tocando la puerta con sus nudillos
—Nicholas, tu madre es la que decide aquí – dije, sentí como los pasos de Nick se aceleraron y la ventana se abría
—NICHOLAS No te tires por la ventana, quédate – grite al instante. Corrí a buscar las llaves nuevamente y las puse, abrí la puerta y hay estaba Nick parado con su maleta
— ¡Tonto! Me asustaste – dije y me acerque a abrazarlo
—Iré contigo, yo convenceré a mi mamá – dijo decidido, suspiro y lo abrace nuevamente
—Bueno – dije conforme. No lo iba detener, era su decisión y era la decisión más tierna que he oido. El tomo mi mano y tomamos nuestras maletas para bajar.
Bajamos y los tíos estaban abajo esperando, miré al tío y le dije
—Lista – dije decidida, Denise miro a Nicholas algo enojada y suspiro
—Piensas ir ¿cierto? - dijo algo enojada alzando una ceja
—Si mamá – dijo llenando su pecho
—Bueno, pero cuídate – dijo acercándosele a él y se levantó para besarle la frente
—Entonces llamare para comparar un pasaje – dijo tío Kevo y se paro con su iPhone en la mano. Nada más bonito, Nick me iba acompañar, pero me aterraba la idea de que me conociera como soy en Chile y por primero: si me seguirá amando así. Nos sentamos un instante para aclarar cosas, cuando volveríamos, quien sería mi abogado: sería tío Kevin ya que también es abogado, por suerte y cosas así, como la haría después para el colegio y todo
—Bueno es hora vámonos – dijo tío Kevin parándose. Dejé mi iPhone en el bolsillo en mi bolso con mi iPod morado y me pare para irnos
—Ya chicos se cuidan arto – dijo Denise algo acongojada
—Te amo hijo – dijo abrazando a Nick – cuida a Sofí arto – dijo besando la frente de Nick
—Sofí cuídate, suerte con el tramite – dijo abrazándome
—Mi amor te amo, cuídate arto – dijo besando tiernamente a tío Kevin eran las 3 de la mañana y n pensábamos despertar a los chicos y nos fuimos con las maletas, solo tres maletas. Big Rob nos fue a dejar en auto negro con vidrios polarizados, el mismo que me fue a buscar cuando llegué.
Nos bajamos y Nick llevo mi maleta y Big Rob la de él con la del tío Kevo, llegamos y tío Kevo nos indico que nos sentáramos para esperar, me senté en una banca y a mi lado Nick
—Estoy nerviosa – confesé, el me abrazo y me apoye en su pecho
—Descuida todo saldrá bien – dijo besando mi frente. Vi como el tío Kevin vino a nosotros y dijo
—Nos vamos al tiro el vuelo nos está esperando – dijo confirmando, Big Rob tomo de nuevo las maletas y las llevo a otra parte, nosotros pasamos por el detector de metales y deje mi celular con iPhone, ningún problema con ninguno de nosotros pasamos y segunda vez que me subo a un avión y son más la películas de terror que he visto a la cantidad de vuelos que he dado
—Nick, ¿seguro que no pasara nada? - dije tomando su brazo para subir
—Claro que no, vamos – dijo tomando mi mano, paso primero el después yo y al final el tío Kevo.
Subimos y este avión era mucho más grande, caminamos y nos encontramos con una azafata
—Buenas noches, ¿me puede pasar sus boletos? - el tío Kevin se los mostro y ella dio indicaciones para irnos, yo seguía a Nick y caminamos, caminamos, caminamos y llegamos bien adelante, donde los puestos eran grandes, con Nick nos sentamos juntos y tío Kevin se sentó adelante de nosotros solo. Yo tome la ventana y Nick pasillo
—Estoy nerviosa – confesé nuevamente
—Todo saldrá bien – dijo depositando Nick su mano en la mía, respire y saque de mi bolso mi iPod y me ahogue en música, Nick hizo lo mismo por su lado, mire al cielo todo el viaje. El amanecer se tarda en levantar pero era mejor dormir que esperarlo, cerré los ojos para poder dormir y las dulces tonadas del soundtrack de Little Miss Sunshine dejaron que me quede dormida y el cómodo pecho de Nick también.
— ¿Dónde estoy? - mire alrededor y era una sala negra oscura y un foco en mi y una silla
— ¿Alo? - dije buscando algún lugar para ir, no quería alejarme de aquello reflector que me iluminaba, no iba a llegar lejos en la oscuridad, me podía caer. Me gire buscando donde ir, gire y gire y tome velocidad, caí. Caí en la silla y mi cabeza esta revuelta, ¿dónde puedo ir?
—Tranquila – oí la voz de Nick, levante la mirada y hay estaba parado adelante mío. Corrí a abrazarlo y caí en su pecho, su respiración tranquila, de apoco acaricio mi cabello y suspiro
—Debes tranquilizarte – dijo
— ¿Dónde estamos? - le pregunté
—Yo tampoco lo sé, pero estoy contigo ¿cómo no estar tranquilo así, contigo? - dijo pasivo y acariciando mi cabello y se quedo callado, cerré mi ojos, quería que terminara la oscuridad, de apoco ya no sentía a Nick, me mire y él ya no estaba
— ¿Nick? - mire hacia adelante y el ya no estaba y tampoco estaba en la oscuridad era ahora un horizonte, infinito, diferente pero tampoco llegaba a ningún lado, era cálido, pero tampoco me sentía acompañada, me sentía sola
—Nick, vuelve – dije, caí en mis rodillas para poder llorar. Era simple, era lo único que tenía, mi hermano, mi amigo, mi familia, mi amor, mi todo.
Sentí como suavemente alguien tocaba mi hombro y una voz invadía mis oídos
— ¿Seba?- dije, no era la voz de Nick, era de Sebastián estoy segura
—Sofí ya vamos llegando, despierta – decía Nick, yo ya no tenía los audífonos en mis oídos él los había sacado. Mire y estaba de nuevo en el avión, lo mire y me confundí, ¿había sido un sueño?
—E... ya claro – dije revolviendo mi pelo, eran como las 8 de la mañana, todo ya estaba iluminado, mire por la ventana y el smog era reconocible
— ¿Cuánto falta para aterrizar? - le dije, él me seguía mirando algo confundido
— ¿Qué pasa? - le pregunté el me miro y sonrió
—Hablaste dormida – confesó, ¿What?
—Me hablaste y yo te respondí, ¿qué soñaste? - dijo apretando mi mano
—E...e... nada – dije. La verdad, nunca me ha gustado decirle todo a la gente, dejarme algo, nunca tampoco me ha gustado contarles mis problemas, siento que los hacen demasiado suyos y no quería que Nick se complicara tanto. El hecho era decirle: Nick eres todo para mi, son demasiadas palabras, mucho pesó, demasiado apego... no quería que Nick tampoco se sintiera poderoso al saberlo, mejor...callar. Además con ese final ¿y si escucho que llamé a Seba?
—Pero... ¿qué te dije? - le pregunté
—Buenos días aquí está el desayuno – dijo una señora uniformada, la azafata, que nos trajo una caja de jugo, una bolsa de galletas y una taza, sin nada
—Gracias – miré la taza y estaba vacía
— ¿Té o café? - preguntó
—Té – contesté
—Café para mí – dijo Nick – ¿y tendrá algo menos azucarado que galletas? - le preguntó mirando la pequeña bolsa de galletas con chispas de chocolate
—E... no – dijo la señora nerviosa, note como la vista de tío Kevin dio vuelta y miró a la azafata
—Pero puede comprar algo del kiosco – dijo indicando un pequeño carro con comida
—Bueno, descuide – dijo Nick respirando
— ¿Quieres galletas? - dijo algo... ¿molesto?
—Bueno – contesté y me paso la bolsa de galletas, mire mi té y la azafata me paso azúcar para mí y a Nick le paso sucralosa en pastillas, él le puso dos y yo le puse dos cucharitas de azúcar a mi té
—Muchas gracias – le dije antes que se fuese la azafata, y ella se inclino levemente
— ¿Qué pasa Nick? - dije mirándolo, el me miró y respiró antes de contestar
—Además de llamarme a mi llamaste a un TAL Sebastián – dijo molesto, tomando su taza de café y tomo un pequeño sorbo
— ¿Qué tiene? - dije estirando los brazos
—Já...Nada – dijo negando con la cabeza
—Nicholas... ¿no te habrás puesto celoso cierto? - dije mirándolo
—E... no – dijo negando algo ¿irónico?, vi como el carrito de comida se acerco y él empezó a buscar algo para él y tomó un pan con queso
— ¿Cuánto es? - preguntó a la azafata
—500 pesos – dijo mirando un tarjeta de precios
— ¿500 pesos? - preguntó mirando su billetera
—Descuida yo pago – saqué mi billetera y aun me quedaban 5000 pesos por suerte en pesos chilenos
—Tomé se paga – dije extendiendo mi brazo y pague
—Después te lo de vuelvo, ¿dale? - dijo abriendo la caja para sacar el pan
—No importa Nick – pronuncie y el tío Kevin nos sonrió y se dio media vuelta, ¿todo el tiempo nos estaba mirando? . Entramos a un silencio inmenso
—Pasajeros, pongas sus cinturones estamos llegando y debemos aterrizar, puede haber movimientos turbulentos, por su atención, gracias – dijo una azafata al audio parlante. Me lo puse y no quedo muy fuerte, pero lo deje así
—Póntelo bien – dijo Nick tomando bruscamente de mi cinturón y lo apretó un poco más. Sólo lo mire y aun estaba enojado, no me gustaba enojado
— ¿Cuándo se te acabara el enojo? - le pregunté mirándolo fijamente a los ojos, solo me miro y se acercó a mí para neutralizar con sus labios los míos, solo cerré los ojos y disfrute el momento. Su mano en mi mejilla y la otra entrelazada con la mía.