✏ Capitulo N°28: Sentencia
domingo, 11 de julio de 2010 @ 13:18
| Nick |
— ¿Estas bien?- le pregunté aun en mis brazos, todo el día paso muy rápido, llegamos a Santiago, llegamos a su casa, salimos y tres horas seguidas de esperarla en la sala de esperas, ella estaba con mi papá y no me dejaron entrar, no sé como hice tanto tiempo de ocio, entre tanto y tanto llamé a Valeriay Joe, me rei solo, me pidieron un autografo, pero ahora mi cara de apoco se deformaba, Sofí estaba llorando y mi pecho ya se humedecia. Mire hacia adelante y de ahi salia mi papá con una hoja y una señora le seguia, sus ojos pura rabia
—¿Qué paso? - le pregunté al instante que se paro al lado mio
—Sofí se tendra que quedar en Puerto Montt – dijo mi papá sin mirarme a los ojos
— ¿Qué?¿es en serio? - le pregunté, intente mirar a Sofí y separarla de mi, pero su abrazo cada vez se hacia más fuerte
—Al parecer, mañana se verá como termina el caso – me dijo papá, intentó explicarme el caso, era complicado y apenas entendi la mitad, lo que alcanse a entender era que aquella señora estaba a cargo de ella, mi papá alcanso a quitarle el cargo con algunos papeles, mi papá ahora tendría que aserce cargo de Sofí, pero el caso se hacia más largo, Sofí no volvería a Estados Unidos hasta el otro semestre, eso aun no lo entendía ¿qué debía hacer? Me quedaría solo, sin ella... mi papá no me dejaría quedarme, no me dejara estar con ella
—Sofía tranquila, todo depende de mañana – le decía papá mientras tranquilamente tocaba su hombro, de apoco su cabeza salia de mi pecho y limpiaba con la manga de mi polerón su cara por completo
—Mi niña, tranquila – le dije besando su frente, ella suspiro con una pequeña carcajada y beso mi mejilla. Tomé de su mano y nos subimos a un auto que nos esperaba, adentro estaba una chica joven de unos 20 años, nos miro y comprendio al instante
—Señorita Anita, tranquila, todo estará mejor – dijo ella agachando la cabeza por un instante
—Gracias Alejandra – dijo tomando una caja de pañuelos en el auto y sonó su nariz, le segui y nos sentamos todos juntos en el auto
—Ya Sofía hay que discutir bien lo que diras mañana, sino perderas todo lo de tu padre, yo soy tu ascesor solo por un tiempo – dijo mi papá mirandola
—No lo sé la verdad, es mi herencia se supone que es todo mio – dijo revolviendo su cabello
—Sofía tienes que estar segura, porque sino te quedaras a cargo de Carla – dijo mi papá alternadose
— ¿Carla?¿quién es?¿alguien me quiere decir que sucede? - dije mirandolos, papá desvio la mirada y Sofí miro al suelo
—Eeeh... lo que sucede es que la esposa de Sebastián mi exabogado es Carla y ella exigio cuidarme, ya que de alguna forma Sebastián le dijo y tu papá no estaba totalmente a cargo, era solo si necesitaba dinero iria a quedarme a tu casa, no leyenron bien el testimonio y parece que e quedo en Chile – restregando suavemente sus ojos y me miró
—Todo va estar bien – le dije, ella apoyo su cabeza en mi pecho y se recosto en mi pecho, yo me eche lentamente hacia atrás seguido de besarle la frente.
Llegamos a casa y tomamos once tranquilamente, el tema no paraba y ella cada vez se estresaba aun más, y yo tampoco podía relajarme con ella así, vine a ayudarla y no hago nada. De apoco la noche caía y tomaron un respiro, vimos televisión.
— ¿Podemos estar solos? - le susrre al oído, ella estaba posada entre mis brazos y mi papá estaba cerca hablando con Josefina, eran dos abogados discutiendo el ambiente era tenso
—Ven – tomó mi mano y subimos al segundo piso, entré a su pieza y pasamos de largo a la ventana
— ¿Qué? - le pregunté mirando el techo
—Dios Nicholas, ¿no tendrás miedo? - dijo mirando con una ceja alzada, rei y salte por la ventana al techo y me sente a su lado
—Mira mira, el luna esta hermosa – me dijo mostrandome el cielo, era amplio y brillante gracias a las estrellas y una luna enorme que estaba algo amarilla
—No tanto como tú – dije alagandola, ella tapo sus mejillas y rió
—Nick, maldito me haces sonrojar – dijo apoyando su cabeza en mi hombro
—Esa es la idea – dije alsando una ceja. Me toco la mano y la registro lenatmente mientras yo miraba lo que hacía
—Tu mano es muy grande – dijo comparandola con la suya
—No, la tuya es muy chica – me miró y fruncio el ceño
—No – dijo como una niña enojada
—Tonta – dije apretando su mejilla derecha
—No - dijo nuevamente como niña
—Tonta – le dije nuevamente y ella incho sus cachetes tiernamente
—Te quiero – le dije y ella sonrio tiernamente para retregar su cara como un gatito
—Mejor dicho, te amo – me miró al escucharme
—Te aseguro que yo te amo mucho más – me dijo y me besó como nunca, como siempre quise, casi perfecto
—Creo que te amo lo suficiente como para irme contigo – dijo después de besarme
— ¿Estas segura? - le pregunté, mientras tocaba su mejilla
—No lo sé, pero quiero descubrir hasta cuanto puedo llegar – dije con una sonrisa algo extraña
—No deberías hacer tanto – dije algo resignado
—Lo sé – dije pausando – sería mejor darnos un tiempo, estamos muy cerca – dijo algo confundida
— ¿Qué? - le pregunté parandome
—Sé que paso muy rápido, por eso mismo, casi no nos conocemos, tenemos celos, más de una vez y además estoy confundida – dijo siguiendome
—Pero... - dije tomando su brazo
—No Nick, tranquilo, es por nuestro bien – dijo suspirando