✏ Shoot: Love Bites
miércoles, 14 de julio de 2010 @ 8:21
—No y es definitivo – dije negándome, era la decima vez que insistía y aún no me iba a convencer, nunca me iba a convencer a llevar a mi hermana al concierto de los Jonas Brothers
—Sofía por lo menos hazlo por tu hermana, además se divertirán – dijo mi mamá tocando mi hombro y con una dulce sonrisa
—No mamá ella ya tiene 14 años, bastante grandecita para salir sola, además ira con Berni, se pueden cuidar entre ellas – dije negando con mi cabeza y cruzando mis brazos
—Pero…piénsalo mejor, hay una entrada extra para ti – dijo demostrándome las tres entradas
—No mamá, estoy cansada de ser su chofer ya demás niñera – dije caminando hacia la ventana de mi pieza, mire hacia atrás y mi mamá frunció el ceño, ahora iba por lo rudo
—Ya… yo te dejo ir al concierto de Megadeth si tu acompañas a tu hermana – dijo suspirando mi mamá ya resignada. Llevaba más de un mes insistiendo y ella no me dejaba, era una GRAN oferta pero ESTO sería humillación pública no sé si vale la pena. Rodeada de amigos con prejuicios y gustos extraños, esto iba a ser distintos, DEMASIADO distinto.
—No lo sé – dije dudosa. Noté como la cara de mi mamá se deformo al instante y empezó inquieta a jugar con sus dedos
—Y además…te pago la entrada – dijo. Me di media vuelta y corrí a los brazos de mi madre, mi sueño de ver a Dave Mustaine se haría realidad, en vivo y en directo
— ¿eso es un sí? – preguntó mi mamá recibiéndome en sus brazos
—Es un CLARO QUE SI – dije volviéndome loca por completo, me puse a saltar con mi casa. Dejé todo rastro de seriedad y madurez de lado y lo único que quería era saltar, abrí la puerta y cayeron de ella Berni con Vale
— ¿Qué hacen aquí? – les pregunté volviendo a la normalidad y viéndolas en el suelo
—Nada- dijeron al unísono, se pararon al instante y se enderezaron. No quise ni pensar que hacían allí, solo me dirigí al computador a hacerlo público por todo medio posible lo que sería: Twitter, Facebook, Fotolog entre otros, mi triunfo, ¡iría a ver a Megadeth! . De repente entre gloria ante la webcam, siento como dos pequeños cuerpos se acercan y me abrazan, Valeria y Berni me abrazaban
— ¿Qué pasa? ¿Alguien murió? – dije viendo en mis brazos sus abrazos
—Gracias, gracias, gracias, veremos a Nick gracias a ti – dijo Berni eufórica
— ¡Sí! Veré a Joe – dijo Vale volviéndose loca por completo
—Dios chicas, yo solo lo hago por Megadeth – dije tomando compostura, tenía 17 años era de pensar que tomara algo de madurez. Al fin y al cabo se fueron y corrieron a otra parte. Por ahora solo quería dormir, mañana tendría un largo día, empezando con una GRAN prueba de biología electivo: malditos homínidos y evolución humana, invadieron toda mi semana para por fin mañana tener la última prueba del semestre con ellos y después del colegio solo me quedaba prepararme psicológicamente a mi tortura, acompañar a mi hermana y a mi prima al concierto.
De seguro esa entrada no se conservaría como el resto en el repertorio de mi billetera, esta iría a al basurero.
El día se hizo más corto de lo que quise, ya eran las 7:30 y amenazaban la hora del concierto. Decidí vestirme un poco más adoc: una polera sencilla, larga y morada, lo suficiente de escote y lo suficiente de larga para llevar unos pantalones pitillos por debajo y mis zapatillas Converse. Deje mis ondas tranquilas y mi chasquilla lisa, un toque de maquillaje que no pasó el delineado de ojos y un poco de brillo labial con un pequeño toque rojo.
— ¿Ya nos vamos? – preguntó Valeria irrumpiendo mi privacidad, ODIABA que haga eso. Fui en busca de mi chaqueta y en los bolsillos deje las llaves del auto, un poco de dinero y mi iPhone
—Vamos – dije saliendo con ella, afuera me encontré a Berni esperándome, llevaban la misma polera Valeria con Berni, consistía en una polera sencilla con un impreso dejando al descubierto el símbolo de los Jonas Brothers: JB y con un dulce: los amamos, en español e inglés.
Bajamos juntas y mi ma nos estaba esperando con entradas en mano, cada una tomo la suya y escuchamos unos 10 minutos se que hacer y no hacer además de sus mejor deseos de pasarlo bien, era lo que más necesitaba.
—Bueno mamá – dijo Vale algo hostigada del discurso. Nos despedimos y las chicas corrieron al auto que estaba en el garaje, puse las llaves y conduje. La arena donde sería el concierto era lejos de casa y el viaje nos tomaría unos minutos, puse un poco de música para mi ya que las chicas no paraban de hablar, ellas estaban muy emocionadas, era obvio. Busque en el repertorio el mejor disco: Angel of Retribution de Judas Priest y noté como a Vale no le gusto para nada y lo cambio con un poco de música de su iPod Touch, puso loo más predecible, lo que vendría.
Se pusieron a cantar a todo lo que el volumen del reproductor dejo, comprobando que no solo se sabían als canciones, hicieron coreografías. Al fin y al cabo la tonada pegajosa de me fue pegando y pude disfrutar un poco más
—She is my dream girl – terminaron cantando, cuando llegamos. Estacione el auto y quería hablar con las chicas antes de salir pero antes que me dé cuenta ellas ya estaban en la entrada. Corrí en busca de las chicas, no pensaba perderlas, ni perder mi entrada para Megadeth.
— ¿Sus entradas? – preguntó un hombre corpulento a la entrada. Se las pasamos y nos indico hacia donde debíamos ir, mi mamá se pasó, teníamos entradas de esas que podías inclusive comerte a los Jonas, esta vez los podías tocar. No era como esas veces que veías las cabezas de los artistas, espero que esta vez también me toque a mí con Megadeth, HAY QUE EMOCIÓN VERE A DAVE MUSTAINE EN DOS SEMANAS MÁS.
Faltaba como una hora para que empezara y ya me empezaba a aburrir y las chicas, no, no se apagaban por nada. Miraba a cada rato hacia atrás y cuantas millones de chicas que se sacaban fotos y locas gritaban que ya empiece el concierto, exigiéndolo.
—Ani, tengo hambre – dijo haciendo puchero Vale
—Voy a comprar, ¿qué quieren? – dije mirándola a las dos
—Papitas fritas – dijo tiernamente Berni – y un jugo – concluyó
—Yo un jugo – dijo Vale, siempre se conservaba mucho en lo que era comida, era además de cantante, cheerleader la jefa de su grupo.
Busque a alguien que venda que este cerca y me encontré con un señor que me convenció a no solo llevar tres jugos y papas fritas, sino también llegar brazaletes de recuerdo
—Muchas gracias – dije recibiendo mi compra y de la nada, se apaga la luz
—DIOS, me voy a perder – dije intentando ver por dónde iba y cuidando mis cosas, TODAS las niñas gritando si creyeron alguna vez que ese ruido del mundial de Sudáfrica era ensordecedor, esto era peor.
Ilumine lo el camino como pude con mi iPhone pero no iluminaba mucho, pero llegue sana y salva con mi hermana y mi primea.
De la nada las luces iluminan el escenario y tres chicos salen del piso, 2 con guitarras y uno con micrófono
—AAAAHHHH- DIOS mi oídos, los gritos de apoco se hicieron más fuertes y los flashes de cámaras más constante
— ¡Buenas Tardes CHILE! – grito un chico con cabello ondulado, el del micrófono, noté como mi hermana lo mirada, era genuino amor.
Iniciaron con una canción rítmica que escuche en el auto, una batería divertida y acordes simples
—Hey there pretty lady tell... – empezaron a cantar
—ES GOT ME CRAZY- gritaron juntas Vale con Berni que solo saltaban y miraban al escenario vueltas locas y yo hay parada. Note como ellas se divertían, cantaban, bailaban y saltaban, casi al mismo tiempo.
Entre soledad y aburrimiento, me puse a ver los gestos de los chicos al saltar y bailar, aquel chico de de pelo ondulado y oscuro era el más loco de todos y más de una vez le paso la mirada a mi hermana, tenía que tenerlo en la mira. El otro más grande, era SECO en la guitarra, le faltaba hacer un riff de esos que valen la pena y era mi ídolo, se explayaba con el público, algo que yo nunca puse a pesar de ser bailarina. Y el otro chico, el de rulitos revoltosos y una mirada clara era el más tranquilo. No fue más de 5 segundos donde puse apreciar su mirada, sus ojos marrones invadieron mi mirada y después me regalo una sonrisa, aquel corazón duro de enamorada, se agito bruscamente y mi estomago, algo que tenia vida propia se movía locamente, aleteaba, que extraña sensación.
—VEN- me grito Valeria moviéndome
—NO, DISFRUTEN USTEDES – sentí como Berni me arrastro desde mi brazo y me dejaron al medio para poder saltar al mismo ritmo que ellas. Pronto el ritmo cambio drásticamente y aquel chico de rulos empezaba a cantar dulcemente
—Hello beautiful – y de nuevo vino su mirada a mí, más de apoco sus pasos, ¿qué hago?, yo aun más nerviosa, de apoco acerco el micrófono. ESTOY MUERTA
—Yea tonight i’m gonna fly – dijo Berni tiernamente, el acerco su mano a la de ella y de un tirón Berni ya estaba en el escenario cantando en un dúo con el chico de rulos. Y la peor parte que termine quedándome sola, porque no solo Berni subió a cantar, mi hermana pequeña igual, estaba muy nerviosa entre un chico que tocaba guitarra y otro que le tomaba la mano. Yo solo miraba y sonreía por la escena, ¿acaso nadie nunca soñó en que pasase con tu artista favorita? Ellas cumplieron el sueño.
Pero ya era hora de bajar y llegaron histéricas
—DIOS DIOS DIOS DIOS – me dijo abrazándome Vale, Berni queda allí, paralizada.
Después de bailar y saltar aquella mirada volvían a mi cada vez menos disimuladas, una vez inclusive decidí hacer algo, tire un beso al aire. Él lo tomo con las manos y lo puso sobre su mejilla, suficiente para mí. De la nada, salieron corriendo, se habían ido, había terminado el concierto
— ¡NO SE VAYAAAN! – gritó Berni
—Chicas… – dije volviendo a la normalidad mi tono de voz
— ¿qué pasa? – me preguntaron al unísono con sus miradas preocupadas
—Vámonos – dije mirando el escenario una última vez, nunca olvidaría el día que solo un mirada me volvió loca, no hubo ni contacto físico, pero hubo al especial
—Hermana para que nos venimos con cosa, sé que tú también te quieres quedar– dijo Valeria
—Em... no- negué inclusive con mis cejas
—Vi como mirabas a Nick – dijo alzando un ceja
— ¿Cómo? – dije buscando mi teléfono para ver la hora
—Con amor – dijo jugando con sus manos
—Dios Vale, no, Y TU CON QUE CARA – dije exagerando, noté como mi hermana se ponía roja al instante
— ¡Y TU BERNI! Cantaste con ese chico de rulos – dije señalando al escenario, sus mejillas notaron rosa al instante. La hora es 11:30, que raro, se hizo temprano
—Nicholas… Nick, le dicen Nick – dijo tocando sus mejillas
—i feel like i’m gonna go insane – escuche la voz del chico ondulado y mire buscándolo en el escenario, nada
—MIRA ESTÁN ALLÁ ARRIBA – gritó Berni indicando el cielo, claramente estaban los tres en un puente de metal que bajaba de apoco, lo suficientemente alto para ver a Nick totalmente, Nicholas que bonito nombre.
Habían vuelto para dar aun más.
Cinco canciones más fueron las que más disfrute, saltando y me volví realmente loca. Esa chica que quería ir a ver a Megadeth, cambiaria esa entrada por otra más de estas, no quería que terminara, no ahora. Pero la última canción terminaba, no quería.
—Baby can’t you see? – aquel chico de rulos se acercaba de nuevo, DIOS mi corazón no paraba de latir, ¿dónde podía ir? ¿Dónde podía esconderme?
—NOW I’M – gritó acercándome aun más a mí, ahora yo estaba en la esquina, lo más cercano a él, él paso rápido y toco mi mano por un segundo y la vi para poder intentar acordarme de la suavidad de la de él pero una papel estaba en la mía. Lo revise y traía un numero de celular.
Mire hacia arriba y ya se despedían, y se iban.